Las Islas Galapagos
FORMAS DE TRASPORTE PARA IR A GALÁPAGOS
A las Islas Galápagos se
llega exclusivamente por vía aérea desde Quito o Guayaquil mediante vuelos
disponibles todos los días de la semana. El acceso por vía marítima puede
hacerse ocasionalmente
El transporte entre los centros poblados de las islas se hace en botes de cabotaje. En Santa Cruz, San Cristóbal, Isabela y Floreana hay caminos de segundo orden que permiten un acceso restringido a pocos sitios de visita. La mayoría de esos sitios son senderos cortos a los que, más bien, se llega en embarcaciones autorizadas por el Servicio Parque Nacional Galápagos.
Vuelo en avión de Guayaquil a Baltra: dos horas quince minutos aproximadamente. En barco, tres días y medio de Guayaquil a San Cristóbal.
ISLAS GALAPAGOS
LUGARES TURISTICOS DE LAS ISLAS GALAPAGOS
Turismo... Lugares Turísticos: Islas Galápagos - Ecuador
El Archipiélago de las Galápagos está situado en el Océano Pacífico,
1.050 kilómetros al oeste de Ecuador. Está conformado por 13 grandes
islas volcánicas, 6 islas más pequeñas y 107 rocas e islotes, las cuales
se distribuyen alrededor de la línea del ecuador terrestre.
Las islas Galápagos son famosas por sus numerosas especies endémicas y
por los estudios de Charles Darwin que le llevaron a establecer su
teoría de la evolución por la selección natural.
En las islas Galápagos nos encontramos con la combinación perfecta de
grandes encuentros submarinos con interesantísimas excursiones
naturalistas en tierra.
Especies importantes que habitan las islas:
Tortuga Gigante o Galápago que es el animal que dio nombre a las islas, Iguana terrestre, Iguana marina la única especie de iguana que procura su alimento en el mar, la endémica Gaviota de lava, el Pingüino de Galápagos la única especie que se ha registrado en el hemisferio norte, una especie de cormorán no volador, el cernícalo o gavilán de las Galápagos, también endémico, la garza enana de las Galápagos, y 13 especies endémicas de pinzones.
Cada isla de las Galápagos es única, y para conocer su biodiversidad, recomendamos entre otras:
Seymour Norte, donde verá piqueros de patas azules,
colonias de fragatas, gaviotas de cola bifurcada, lobos e iguanas
marinas. También iguanas de tierra, el cactus de Opuntia y una
vegetación que cambia de color según la época del año.
Isla Española, Bahía Gardner Bay, playa de arena blanca
con una pequeña población de lobos marinos. Punta Suarez, albatros
entre los meses de Abril y Octubre, lobos marinos, iguanas marinas,
pinzones de Darwin, Palomas de Galápagos y el impresionante hueco
soplador.
Floreana, Post Office Bay y el famoso barril que sirvió
como depósito de correspondencia para los barcos balleneros en el siglo
XVIII. Punta Cormorán, playa de arena verde de cristales de olivina.
Tras una caminata hasta la otra parte de la isla se encuentra una playa
de arena blanca muy fina donde anidan las tortugas marinas
(Diciembre-Mayo)
Santa Fe, colonias de lobos marinos, iguanas
terrestres, gaviotas y petreles. También se pueden contemplar sus
bosques de cactus gigante y palo santo. Estación Científica de Charles
Darwin. Aquí se puede ver en estado de crianza a los Galápagos y al
famoso solitario Jorge.
Isla Bartolomé se pueden apreciar formaciones de lava y
conos de ceniza. Esta isla es una de las más visitadas y fotografiadas
con su roca Pináculo en cuyo pie se pueden ver lobos marinos y
pingüinos. Puerto Egas con su paisaje de lava negra y piscinas naturales
donde se puede nadar con leones marinos. Este lugar es excelente para
bucear.
Isla Rabida, su playa de arena roja donde se pueden observar colonias de lobos de
3 pelos y en la parte de atrás de la playa, una colonia de flamencos.
También se pueden observar pelícanos pardos, piqueros y nueves especies
de pinzones de Darwin.
Sombrero chino, una isla muy pequeña habitada por aves
como gavilán de Galápagos, pelícanos, gaviota de lava. También se puede
hacer snorkel para ver ocasionalmente manta raya y lobos marinos.
Santa Cruz, hacia el norte está la Caleta Tortuga y
para visitarla es necesario hacer un recorrido en panga por un manglar y
se podrá observar a tortugas marinas anidando en ciertas épocas del
año.
información turística
Como polo de atracción turística, Galápagos difícilmente puede ser
superado. Con sus animales de apariencia prehistórica, lo agreste de su
paisaje, lo sangriento de su historia, lo exótico de su flora y fauna,
han dado razón a ciertos autores como William Beebe, en denominarlas
«Galápagos, fin del mundo».
Nada más atrayente que este sugestivo membrete para crear la «necesidad»
de la gente de visitarlo; pero el turismo a Galápagos es un turismo
especial, no de ocio y diversión, ni de grandes hoteles, de playas
atiborradas, de caberets y casinos, sino todo lo contrario, de visita a
las islas, de admirar la naturaleza en su primitivo esplendor, de
experimentar por un momento esa vida tan sencilla, pero al mismo tiempo
tan tranquila y más humana que la que diariamente atosiga al pobre
habitante de las grandes aglomeraciones humanas que llamamos ciudades.
El turismo es «transeúnte» y las estadías en las diferentes islas de lo
más breves para no estropear los sitios visitados. El alojamiento se
hace en yate-hotel, o en pequeñas cabañas.
Hace algunos años no había turismo en su sentido moderno, lo que había
es una cierta curiosidad de conocer un lugar alejado y conocido por
pocos, para lo cual se conseguía un boleto en la única embarcación
comercial, más o menos pasable, el Cristóbal Carrier, que hacía sus
recorridos mensuales, o en algún crucero de la Armada Nacional que
ocasionalmente ofrecía este tipo de transporte.
A partir de 1969, con un sentido más comercial, se establecen «tours»
organizados que le ofrecen al visitante lo siguiente: traslado en avión a
la Isla Baltra, recórrido de ocho o quince días en un barco bien
acondicionado, con buena alimentación y atención a bordo, y el viaje de
regreso. También había a disposición yates más pequeños e incluso
algunos turistas que deseaban permancer en las islas podían hospedarse
particularmente o en ciertos casos, como en la Isla Santa Cruz, en un
hotel de primera categoría: el Hotel Galápagos.
En la actualidad este tipo de turismo se ha popularizado. No hace falta
mencionar los yates y aviones que hacen el servicio, pues basta con
acercarse a cualquiera de las oficinas de viajes de las ciudades
principales para obtener información y precios actualizados.
Una vez en Galápagos, para que el turista saque mayor provecho de su
visita, el Servicio de Parques Nacionales ha seleccionado los lugares
más atractivos y los ha dispuesto con senderos de recorrido, los cuales
se hallan señalados con pequeñas estacas pintadas de blanco. Ciertas
zonas proclives a la destrucción, como bordes de cráteres, lugares de
escasa vegetación, etcétera están vedados al visitante, pues lleva un
letrero con una leyenda clara: «No pase».
Generalmente, en los barcos que llevan numerosos turistas a bordo, el
guía es el encargado de hacer cumplir los Artículos del Reglamento a los
que deben sujetarse los visitantes, so pena de ser sancionados y que
son las siguientes:
1. Ningún animal debe ser perturbado y ninguna planta o roca tocada o movida.
2. Ningún material puede ser transportado a las Islas o de una Isla a otra.
3. Los animales no deben ser tocados o acariciados.
4. No se debe dar ningún alimento a los animales.
5. Se prohíbe asustar o perseguir a todo ser viviente, de su nido o lugar de reposo.
6. Se prohíbe llevar animales falderos o favoritos a las Islas.
7. Los desperdicios de todos tipo deben ser sacados de las Islas.
8. No se debe comprar recuerdos tales como colmillos de lobo marino, carapachos de tortugas o galápagos.
9. Si hubiera urgencia de comprar alguno de éstos, diríjase al Servicio de Parque Nacional.
10. Cuando acampe, no haga fogatas.
11. No escriba sobre las rocas nombres o frases de ninguna naturaleza.
12. No tenga vergúenza de mostrar su actitud conservacionista.
13. Solicite información al Servicio de Parque Nacional sobre cualquier viaje en Galápagos.
2. Ningún material puede ser transportado a las Islas o de una Isla a otra.
3. Los animales no deben ser tocados o acariciados.
4. No se debe dar ningún alimento a los animales.
5. Se prohíbe asustar o perseguir a todo ser viviente, de su nido o lugar de reposo.
6. Se prohíbe llevar animales falderos o favoritos a las Islas.
7. Los desperdicios de todos tipo deben ser sacados de las Islas.
8. No se debe comprar recuerdos tales como colmillos de lobo marino, carapachos de tortugas o galápagos.
9. Si hubiera urgencia de comprar alguno de éstos, diríjase al Servicio de Parque Nacional.
10. Cuando acampe, no haga fogatas.
11. No escriba sobre las rocas nombres o frases de ninguna naturaleza.
12. No tenga vergúenza de mostrar su actitud conservacionista.
13. Solicite información al Servicio de Parque Nacional sobre cualquier viaje en Galápagos.
Si bien es dable creer que no se cumplan todos estos postulados a pie
juntillas, no obstante, al pasar por los lugares turísticos se observa
que los visitantes colaboran cuando son advertidos a tiempo y se les da
facilidades para lograr estos propósitos, como es el señalamiento claro
de los senderos que pueden utilizarse y la provisión de fundas de
plástico para recoger cortezas de frutas, papeles y aun colillas de
cigarrillos.
Así, pues, a pesar de ser cerca de los 10.000 turistas que pasan
anualmente por las Islas, no se detecta la destrucción y el hacinamiento
de basura que puede causar una muchedumbre de esa magnitud.
Ello nos lleva a meditar que si bien Galápagos es un lugar turístico por
excelencia, su desarrollo tiene que ser limitado, pues de otra manera
no alcanzan las facilidades existentes y el excesivo número de
visitantes se escaparían del control de las autoridades, con la
consiguiente destrucción de lo que precisamente es el atractivo de
Galápagos: sus bellezas naturales. Últimamente se conoce que se ha
fijado una cuota máxima de 12.000 turistas anuales.
Como es natural, el visitante tiene interés en conocer lo más exótico y
lo menos trillado, sin embargo, el recorrido es fijo y generalmente es
como sigue:
Vuelo en avión de Guayaquil a Baltra: dos horas quince minutos
aproximadamente. En barco, tres días y medio de Guayaquil a San
Cristóbal. Tomando este lugar como punto de partida, y haciendo el
recorrido en sentido de las manecillas del reloj, tenemos:
San Cristóbal
Antes conocida como Chatham, es la capital de la provincia. Tiene dos centros poblados principales:
Puerto Baquerizo Moreno, en honor del primer Presidente ecuatoriano que
visitó las Islas, era el Puerto Chico de comienzos de siglo, y El
Progreso, población interior donde se hallaba el Ingenio y la Hacienda
Progreso de Manuel J. Cobos. Ambos lugares pueden ser visitados y es una
excelente oportunidad para observar el cambio de vegetación conforme se
ascienden unos pocos metros hacia el centro de la isla. Otros lugares
interesantes de conocer son:
La Lobería, la Bahía de las Tijeretas, Cerro Brujo y el León Dormido,
una gran formación rocosa a la entrada al puerto, y sobre todo la laguna
de agua dulce, en la parte superior de la isla: el lago del Junco, un
cráter volcánico al cual se llega por una vía cuyo recorrido es de una
hora aproximadamente.
Española
Continuando rumbo al Sur se encuentra la Isla Española o Hood, de pequeñas dimensiones (60 Km2),
deshabitada, pero llena de fauna variada, desde iguanas propias de la
isla, lagartijas de lava, culebras y galápagos de tipo montura,
incluyendo un sinnúmero de aves. Notable es la colonia de albatros, de
los cuales se calcula unas 10.000 parejas, muchas de ellas haciendo el
nido en los mismos senderos turísticos, sin temor a ser molestados.
Objeto de curiosidad es una especie de géiser, pues no es volcánico,
sino un túnel en el cual penetra una ola de ciertas características y
sale por un surtidor al final, elevándose el agua hasta la altura de 20
metros para deshacerse con la brisa, en una fina llovizna.
Floreana
A unos 60 kilómetros al Este de La Española se halla La Floreana, Santa María o Charles, de una dimensión de 170 km2.
Es la isla más conocida por sus dramas sangrientos y por sus
misteriosas desapariciones. Su puerto de acceso es Playa Prieta o Black
Beach, donde se encuentra el poblado. Cercano a él se halla el sitio
denominado La Lobería, de fácil acceso para el visitante. En el interior
de la isla, en la parte alta, se encuentran las chacras de Ritter y, al
Sur, el Asilo de la Paz, lugar en el cual se afincaron los Wittmer.
Cercano a este lugar, se levantaba la casa prefabricada: el Paraíso de
la Baronesa Wagner de Bousquet. En el centro de la isla: el Cerro de las
Pajas, de 680 metros de altura.
A media hora de navegación de Playa Prieta rumbo Norte, se halla la
Bahía del Correo o Post Office Bay, donde se halla el buzón establecido
por Colnett en 1793.
Cerca de este lugar se puede divisar la Corona del Diablo o Islote
Onslow, cono volcánico que emerge del mar y cuya impresionante
apariencia sobrecoge el espíritu del visitante. Poco más allá Punta
Cormorant, en la cual existe una playa donde se puede recoger pequeños
cristales de olivina. En esta costa se ve ocasionalmente pinguinos y en
las lagunas cercanas a la playa, flamingos. Al otro lado de la Punta se
distingue una amplia bahía de una arena blanquísima en la cual
generalmente desovan las tortugas, es la Bahía de los Tiburones.
En la parte Oriental de la Isla se destaca la Bahía de las Cuevas, en las cuales dice la tradición se alojaban los piratas.
Isabela
Al Noroeste de la Floreana se halla la Isabela o Albemarle, la más extensa del Archipiélago (4.588 Km2).
Es la isla de las grandes pampas y el ganado cimarrón. Su lugar de
acceso es Puerto Villamil. La entrada a la Bahía es un poco difícil
debido a la gran cantidad de rocas en la costa de acantilado bajo y
grietas profundas que hacen dificil la navegación, a lo que hay que
agregar un mar siempre agitado.
Del Puerto a 20 kilómetros se halla la población de Santo Tomás (en
honor de Berlanga), cercano al cual se divisa el Muro de las Lágrimas en
el campamento Alemania de la Colonia Penal que existió hasta 1959.
En el interior de la isla existen seis grandes cráteres volcánicos:
Ecuador, Wolí, Darwin, Alcedo, Sierra Negra y Cerro Azul. El cráter
Sierra Negra tiene 10 kilómetros de diámetro, siendo el segundo en
tamaño en el mundo.
Fernandina
Ocasionalmente se puede ir por la parte Occidental de la Isabela y
continuar a lo largo del Estrecho de Bolívar que separa esta Isla de la
Fernandina o Narbo rough. Esta última no es más que un volcán de intensa
actividad, por tanto, estéril y desértica. En la parte superior del
Estrecho se observa una enorme bahía hacia el lado de la Isabela. Es la
Bahía Bancos (Banks Bay) formada por el colapso de la pared Suroeste de
un viejo cráter.
Pinzón
La mayor parte de las veces no se rodea la Isabela, sino de Puerto
Villamil se toma hacia el Norte, pasando cerca de la Isla Pinzón o
Duncan, pequeña en tamaño, deshabitada y sin importancia. Está situada
entre la Isabela y la Santa Cruz.
San Salvador
San Salvador, Santiago o James, está situada al Noroeste de la Santa Cruz. Su superficie es de 584 Km2, está deshabitada y no apta para cultivos.
Se accede por la Bahía James (James Bay), cuya playa está rodeada de
grandes barrancos de espuma de lava susceptible al golpe de las olas; a
pocos kilómetros de la bahía se encuentran dos cráteres volcánicos en
forma de cono invertido, en cuyos vértices se hallan grandes depósitos
de cristales salinos de gran pureza.
En 1963, cuando la sal constituía todavía Monopolio del Estado, se
llevaban a cabo trabajos para la extracción de la sal y su venta en el
continente, mas el Decreto de la Desmonopolización y la libertad para la
industrialización terminó con los esfuerzos para establecer una
industria más en Galápagos. En 1975 sólo quedaba el esqueleto de un
galpón de madera y un tanque de agua enclavado en el barranco.
Cerca de la Bahía James se puede visitar una colonia de focas peleteras.
Cerca de James Bay se observa «La Cueva de los Piratas» (Bucaneer
Cove).
San Bartolomé
Al Este de la Isla Santiago se encuentra una pequeñita: La San
Bartolomé. El sitio de acceso a la Isla es la Bahía Sullivan, en cuya
costa se desembarca y se comienza la ascensión de una prominencia
volcánica, la misma que por los muchos cráteres y solfatares tiene una
apariencia lunar. Desde la cima, que está a unos 100 metros de altura,
se divisa en la parte baja dos bahías en forma de herradura, una junto a
la otra, dejando un istmo entre ellas. La de la derecha remata en su
extremo en dos extrañas formaciones de roca basáltica: una en forma de
cono y otra en forma de pluma, que es espectacular por su esbeltez.
Seymour y Baltra
Continuando hacia el Este se llega a un conjunto de tres Islas: Seymour,
Baltra un poco más al sur y, separado por el Canal de Itabáca, la Isla
Santa Cruz.
Las dos primeras son áridas y no hay mucho que decir, excepto que en la
Segunda Guerra Mundial fue ron las que el Gobierno Ecuatoriano cedió en
calidad de aliado, para que fueran convertidas en bases militares
norteamericanas. Precisamente el aeropuerto usado en la actualidad es
uno de los construidos para la defensa aérea y naval del Canal de
Panamá.
De las construcciones que existieron hasta el año 1948, muchas fueron
destruidas, otras desarmadas y trasladadas a otros lugares, por fin,
otras tantas abandonadas.
Islas Plaza
Como principal Puerto de Santa Cruz, Puerto Ayora, queda en la parte Sur
de la Isla, el recorrido se hace por su parte Oriental para pasar junto
a las Islas Plaza. Estos islotes, pues son de menor tamaño, se
caracterizan por tener en sus costas grandes colonias de lobos marinos y
otros especimenes de fauna exótica en un paisaje realmente
impresionante.
Santa Cruz
Esta Isla fue conocida como Indefatigable. Aun cuando tiene únicamente
agua salobre, no obstante, es la más habitada y la más pintoresca del
grupo. Una amplia bahía de un azul turquesa, la Bahía de la Academia
(Academy Bay) permite la entrada a Puerto Ayora. La bahía se halla
flanqueada por un acantilado en la parte Occidental, en donde se observa
varias casas sobre las rocas. Una de ellas es la Casa de las Iguanas,
donde cientos de iguanas negras invaden la casa a la hora de la comida,
al llamado de su dueño, Karl Angermeyer.
En la siguiente casa que pertenece a su hermano se puede visitar la
Cueva, lugar en el cual se han reunido varios objetos curiosos de todas
partes del Archipiélago.
Al otro lado de los acantilados se abre una bahía enorme de arenas muy
blancas y de aguas ricas en langostas. Se llama Bahía Tortuga o más
comúnmente se usa su nombre en inglés: Tortuga Bay.
A la derecha de la Bahía de la academia está situada la población de
Puerto Ayora. Junto al poblado se halla la Estación Biológica Charles
Darwin.
Entre el acantilado y Puerto Ayora existe un pequeño canal que conduce
entre piedras y manglares a una laguna interior que se abre espléndida y
tranquila: es el Estanque de las Ninfas. Dicen los vecinos que en él se
solian bañar la esposa e hija de un colono, a las cuales las
confundieron con ninfas.
En la parte alta de la isla se halla la zona agrícola. En su trayecto se
observa el cambio de vegetación con relación a la altura y humedad. En
la parte alta se encuentran pequeños poblados: Bellavista, Occidente,
Santa Rosa y continuando con la vía que va al Norte, hacia Baltra, el
poblado de Santa Cruz.
Hacia el Norte se halla la Bahía de Conway. Esta Bahía se cierra en su
extremo formando un estrecho canal de agua turquesa, por el cual se
entra para de sembarcar en la isla. Una vez en tierra, el visitante
puede observar una gran cantidad de iguanas terrestres y una playa
extensa de rocas negras que dan un fondo imponente al paisaje.
Santa Fe
Por último, al regresar a San Cristóbal para cerrar el periplo, se
observa hacia el Occidente la Isla Santa Fe o Barrington. Esta es
pequeña y carece de agua dulce; sin embargo, en ella viven una gran
cantidad de chivos a los que se les puede ver en largas hileras
caminando por el borde del acantilado. Dicen los colonos que sobreviven
porque se han adaptado a beber agua de mar.


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